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27/1/14

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Marciano Sánchez Bayle


PUNTO DE VISTAPUNTO DE VISTA

2013: un año desastroso para la sanidad

Marciano Sánchez Bayle


La finalización del año es un buen momento para hacer una reflexión sobre lo que ha pasado en este tiempo y establecer proyectos para el futuro. La Sanidad Pública, como otros servicios públicos básicos, ha sufrido una brutal agresión y un gran retroceso en 2013, aunque resultaría prácticamente imposible hacer un relato pormenorizado de todos ellos, los fenómenos más negativos para la Sanidad durante este año han sido los siguientes:

Recortes presupuestarios
Se han producido recortes generalizados en los presupuestos de las CCAA, del Ministerio de Sanidad y de los demás organismos con competencias sanitarias, recortes que se suman a los ya producidos a partir de 2009. En el conjunto de las CCAA se produjo una disminución de 152,8 € por habitante y año entre 2010 y 2013 (-11,42%), aunque con notorias diferencias entre las distintas autonomías. El total de la disminución presupuestaria de la Sanidad Pública entre 2010 y 2013 alcanzó los 7.500 millones €.

Recortes de personal
La principal, aunque por supuesto no la única repercusión de los recortes, ha sido una acusada disminución del personal sanitario. De acuerdo con las cifras de los Ministerios de Hacienda y Administraciones Públicas, en julio de 2013 había 25.543 trabajadores sanitarios públicos menos que en enero de 2012; los cálculos de los sindicatos más que duplican esta cifra porque una gran parte de la disminución de personal ha ido a la eliminación de personal contratado y eventual que no aparece en las cifras oficiales.
Aumento de las listas de espera
Como es obvio, la reducción de personal ha afectado a los cierres de camas, puntos de atención continuada, etc, y ha producido reducciones del horario de asistencia sanitaria y de actividades asistenciales (intervenciones quirúrgicas, exploraciones, etc.). Aunque resulta muy difícil hacer cálculos porque los recortes se han hecho de manera muy diferente según CCAA, centros, servicios y especialidades, de manera aproximada puede decirse que suponen 7 millones menos de consultas de atención especializada, 700.000 exploraciones radiológicas menos, 280.000 estancias hospitalarias menos y 250.000 intervenciones quirúrgicas menos. No es por lo tanto de extrañar que según las cifras oficiales, que todos sabemos que están manipuladas, se haya producido un aumento de las listas de espera tanto quirúrgica (aumento de 24 días de media, con un aumento del 7,1% de los pacientes que esperan mas de 6 meses) como en consultas externas (aumento de 6 días de media de la espera y del 24% de los pacientes en espera por 1000 habitantes).

Copagos
En aplicación del RD 16/2012 se establecieron copagos generalizados sobre los medicamentos (se anuncia que ahora en diciembre se acabará por instaurar el de los medicamentos dispensados en las farmacias hospitalarias), que se sumó a la exclusión de más de 400 fármacos de la financiación pública. El resultado ha sido que entre un 12 y un 16,7% de los pensionistas no compra algunos de los medicamentos prescritos con las repercusiones que ello tendrá sobre su salud. Además, se establecen copagos sobre transporte sanitario, dietas, órtesis y prótesis que suponen una barrera económica fundamental para el acceso a prestaciones necesarias para las personas con bajos ingresos y serios problemas de salud. Un cálculo aproximado señala que en torno a 6 millones de personas no pueden acceder a prestaciones sanitarias por este motivo.

Exclusiones de colectivos
EL RDLey 16/2012 ha cambiado el modelo sanitario pasando de un modelo de cobertura universal a otro en el que la cobertura está ligada al aseguramiento. De manera inmediata ha supuesto la exclusión de las prestaciones asistenciales de las personas inmigrantes no regularizadas en nuestro país, un hecho especialmente grave porque se trata de un colectivo con muy pocos recursos económicos y que ya ha provocado al menos 2 muertes documentadas y graves problemas de salud para muchas personas (se calcula que se ha excluido de la cobertura a mas de 800.000 personas). Por otro lado se ha excluido también a los que perciben rentas superiores a 100.000 €, pero existe el peligro de exclusiones en cascada de grupos cada vez mayores de población (ya se ha anunciado el de los españoles que vivan menos de 90 días al año en nuestro país).
Recortes de la cartera de servicios
La cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud se ha fragmentado en 3, la básica que se va a reducir progresivamente (ya se han excluido de la reproducción asistida a las personas sin pareja), pero lo previsible es que se vayan excluyendo paulatinamente cada vez mas prestaciones que pasarían a estar sujetas a copagos.

Las privatizaciones
Las privatizaciones han ido avanzando en este año de manera muy importante. No solo el plan madrileño de privatizar 6 hospitales semiprivados, sino además hay proyectos en marcha de privatizaciones en la mayoría de las CCAA, y todo ello a pesar que existen evidencias, en España y a nivel internacional, de que las privatizaciones suponen un mayor coste (entre 6 y 8 veces), no mejoran la calidad de las prestaciones y frecuentemente están vinculadas a numerosas irregularidades y a intereses personales de los privatizadores, lo que se conoce como “puerta giratoria”.
Las unidades de gestión clínica
Una nueva formula para evitar el rechazo social y profesional que han suscitado las privatizaciones son las llamadas “unidades de gestión clínica”, que pretenden la fragmentación de la red pública en numerosas microempresas, en las que estará presente el capital privado y que están planteadas para permitir la privatización de la red pública dando un rodeo que evite su visibilidad. En este proyecto juegan un papel importante los colegios profesionales que, a cambio de mantener la anacrónica obligatoriedad de colegiación, pretenden ofrecer respaldo profesional a las iniciativas privatizadoras del Gobierno del PP.
Y el aborto
Por fin, está la nueva legislación sobre el aborto que está pensada para imposibilitarlo en la práctica. Se trata de una iniciativa de exclusivo carácter ideológico que solo representa las posiciones del fundamentalismo católico y que excluye cualquier tipo de consideración sanitaria, como es la evidencia de la inequidad en el acceso que va a suponer (las mujeres con medios económicos resolverán el problema en el extranjero) y los problemas de salud para las mujeres, resultado de los abortos clandestinos. Este proyecto ignora tanto la experiencia en España como a nivel internacional y las múltiples recomendaciones de los organismos internacionales al respecto.

Un Ministerio inútil e incapaz
El papel del Ministerio de Sanidad en todo este año ha sido penoso. No solo ha capitaneado los recortes, sino que ha demostrado su incapacidad para hacer las cosas con un mínimo de organización (véase la normativa para el copago en las farmacias hospitalarias) o de preocupación por la salud (la normativa antitabaco se ha salvado por las excesivas pretensiones de Adelson, no por la actuación del Ministerio, la propia normativa sobre el aborto, etc). Desde el Ministerio ha optado por la ocultación y la manipulación más grosera para intentar negar la realidad ( como comparar el gasto farmacéutico con el de 2011 para que no se evidenciara el repunte de los últimos meses, etc); en realidad se ha convertido en el ministerio de la insalubridad, la desigualdad y la manipulación.

Nos avisan desde fuera
A pesar de los intentos de ocultación, el empeoramiento es tan visible que los últimos informes de los organismos internacionales (OCDE, UE, FMI) señalan los graves problemas que amenazan a la salud de los españoles y desde fuera de nuestras fronteras se ve con sorpresa que un sistema sanitario que se consideraba modélico a nivel internacional está siendo destruido de manera intencionada, lo que ha sido señalado en las revistas científicas más prestigiosas del mundo (British Medical Journal, The Lancet, etc).

No todo fue negativo
Sin embargo no todo fue negativo en 2013, porque hay algunas hechos positivos que merece la pena resaltar, como son:

La supresión del euro por receta
Que ya se había suprimido en Cataluña en 2012 lo fue en Madrid en enero de 2013, de todas maneras conviene señalar que muchos ciudadanos lo pagaron y la Comunidad de Madrid no se lo ha devuelto todavía

Las movilizaciones

La paralización de algunos recortes y privatizaciones
Como resultado de las movilizaciones se han logrado paralizar muchos de los recortes y de las privatizaciones. Aparte de lo logrado en Madrid, donde todavía la jugada más ambiciosa está pendiente de llevarse a cabo, conviene recordar que 4 hospitales en Castilla La Mancha iban a ser privatizados y se quedó en ninguno; que se cerraron puntos de atención continuada en Castilla y León, Castilla La Mancha y Extremadura que en muchos casos tuvieron que reabrirse: que se quería hacer hospitales con el modelo PFI en Alcañiz, en Mérida, Cáceres, etc y que de momento están paralizados, etc. Es decir, el efecto de las movilizaciones ha sido el ralentizar la oleada privatizadora y, como ya se ha dicho, que el gobierno del PP busque algunos rodeos para continuarla. En todo caso esta claro que se está logrando paralizar la ofensiva, al menos por el momento.

Lo que nos queda por ver y por hacer
Las cosas han ido muy mal en 2013, pero pueden empeorar. Es evidente que la política del PP pretende retrotraernos a los años 70 en los que había una segmentación de la cobertura sanitaria en tres grupos de población: los que tenían más medios económicos eran atendidos por seguros privados, los trabajadores por una Seguridad Social de baja calidad y el resto de la población, por la beneficencia. Si lo consiguiera, el nivel de salud de la población empeoraría notablemente y las desigualdades sanitarias se harían escandalosas.
Es obvio que estos planes contaban con un rápido deterioro del sistema sanitario público por los recortes y un aumento notable del sector privado favorecido por las crecientes privatizaciones, y también con la atonía y falta de respuesta de profesionales y ciudadanos. Las cosas no les han salido como pensaban, pero es previsible que continuarán con sus intentos de desmantelamiento, deterioro y privatización de la Sanidad Pública, y que buscarán todo tipo de rodeos y estrategias para avanzar en ese camino. Nuestra tarea es impedírselo, porque este país, los profesionales de la Sanidad Pública y los ciudadanos no nos lo merecemos, por eso hay que generar respuestas sociales y profesionales, masivas, unitarias y sostenibles en el tiempo.
Juntos podemos. También en 2014.

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