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"SI TU ME DICES VEN, LO DEJO TODO"

Que fácil es ir a "Mi Querido Hospital" a trabajar. Que fácil me lo ponen los pacientes. Que feliz y contenta voy cada día a mi Unidad. A veces el trabajo engancha tanto que cuanto más trabajas más felicidad te da. ¿Os pasa a vosotros? ¿o es mi pasión la que me lleva a desarrollarme además de profesionalmente también como persona?. Recuerdo con cariño y alegría cuando mis hijas de pequeñas me decían: "Que suerte tienes mamá además de pasártelo bien en el trabajo encima te pagan". Cuantas veces se lo recuerdo y nos reímos juntas, disfrutamos y reflexionamos. Sí, así es, por suerte aunque los años pasan, sigo siendo la misma, apasionada por mi trabajo, por esa vocación de ayudar que me genera una enorme satisfacción. Si tu trabajo te gusta, es la mejor bendición que te puede pasar. Unos días la Unidad llena, otros días no. Pero solo pensar que me lo voy a pasar bien, a sacarle esa sonrisa, a poner humor, amor, compasión y ayuda integral, humanizando los cuidados asiste…

Menudos Corazones





Ana Fernandez (Los Protegidos) lee un cuento a una niña con problemas de corazon, una metáfora de lo que viven estos niños con cardiopatías y sus familias.
Cuento:
Érase una vez una niña que tenía un calcetín roto... pero nadie lo sabía
Ese calcetín no le molestaba al andar, ni le impedía saltar a la comba. Pero si corría mucho, el zapato le rozaba y podía hacerle una herida. Por eso había ciertos juegos a los que no quería jugar y sus compañeros no lo entendían, porque el agujero no se veía. Sólo la niña sabía que estaba ahí.
A veces se olvidaba de él. En realidad, sólo le molestaba al quitarse los zapatos, porque le entraba un poquito de frío. Y eso sí era un problema, porque con los pies fríos no se puede andar, ni saltar a la comba. Así que un día, los padres de la niña pensaron que sería mejor hacer un remiendo en el calcetín. 
Así la niña estaría más tranquila. Y ellos también. Sin el agujero, ya no se notaba el frío. Pero la costura también le rozaba. Así que seguía sin jugar a ciertos juegos y sus amigos seguían sin saber por qué... 
Al final, cansada de que se lo preguntaran tantas veces, decidió contarles la verdad: "No puedo correr como vosotros, porque tengo un poco roto... el corazón".

Mensaje:
Cada año se dan en España 4.000 nuevos casos de cardiopatías congénitas. Niños con problemas de corazón que no se ven, pero que requieren todo el cuidado y cariño que les podamos ofrecer.

En Menudos Corazones somos muchos los que colaboramos de forma discreta. Y tú también puedes ayudarnos, con sólo hacer que nos vean. Comparte este video, para ayudar a sensibilizar sobre las cardiopatías congénitas. Gracias de corazón.