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11/2/15

Últimos avances en neurobiología del dolor para conocer como funcionan las vías neuronales y vencer tu sufrimiento.

EL DOLOR LO PROYECTA EL CEREBRO




El cerebro es la estructura más compleja del universo, cuya función
 principal a lo largo de los años es sobrevivir (recuerda este adjetivo 
porque es importante para entender el dolor crónico de espalda).


El cerebro está formado por 86.000 mil millones de neuronas y cada

 neurona se conecta con un promedio de 5.000 de sus vecinas. Si una
 neurona fuera un cable eléctrico, todo este conglomerado de cables
 o redes neuronales sería nuestro jefe: el cerebro inconsciente
(automático)... 



De este conglomerado de cables, sin saber aún hoy en día de que

 manera, saldría el cerebro consciente es decir el Yo (psicosocial).


Es importante, para no confundirte, que te quede clara la diferencia 

que hay entre el Yo y el cerebro inconsciente. 


Para mejorar tu dolor crónico, también has de entender unas nociones

 muy fáciles sobre neurobiología del dolor.


¿Qué es el dolor? 

El dolor es una percepción que se proyecta desde el cerebro como el 
resto de las percepciones( vista, tacto, olfato, etc). El dolor surge del 
cerebro y no surge de los tejidos. Aquí reside el principal error que 
cometen muchos profesionales sanitarios. Pregunta a un sanitario 
de donde "viene" el dolor, si te dice que proviene del tejido( en tu
 caso de tu espalda), ya sabes que no tiene en cuenta los últimos 
avances en neurobiología del dolor y dudo que te sea de ayuda para 
tu cuadro doloroso de espalda.



Cuando hay un cambio mecánico en tu espalda (por ejemplo al hacer 

un sobreesfuerzo) es detectado por unos sensores del dolor que envían
estas señales de peligro al cerebro y éste crea la percepción del dolor 
para que dejes de hacer el sobreesfuerzo. A veces, ya es demasiado 
tarde y te has ocasionado un daño/lesión en tu espalda. 



Una vez te has lesionado, como dije en el anterior link, tu cerebro pone

 en marcha su capacidad innata para recuperarse en un tiempo 
razonable. Este dolor asociado a daño es bueno para nuestra supervivencia. 



¿Qué pasa cuando continúa el dolor de forma crónica? El cerebro de

forma errónea sigue proyectando dolor en tu espalda que ya no está 
lesionada. Es un falso positivo. En este caso el dolor no nos indica 
daño. Tienes dolor pero no hay daño. Debemos romper la convicción
 de que dolor es siempre igual a daño.



¿Por qué proyecta dolor?

Como dije anteriormente la función principal del cerebro es sobrevivir
 y por genética tiene temor a todo, como un niño pequeño. Podríamos
 decir que después de una lesión, tiene mayor miedo y si cree, por sus
 propias conclusiones, que habrá un peligro antes de que hagas cualquier 
movimiento, te lo va a penalizar proyectando dolor. Te va a paralizar.



Ahora bien, gracias a la plasticidad de las neuronas el YO puede influir

 en el cerebro inconsciente miedoso y revertir este cuadro doloroso.
 ¿De qué manera? 

  • Es primordial que seas tratado por un fisioterapeuta (por suerte, 
  • cada vez hay más) que conozca el mecanismo del dolor.



  • Cuando el cerebro te proyecta dolor ya sabe la respuesta que haces 
  • siempre, tu ritual que podría ser: un fármaco, si estás de pie:
  •  sentarte, etc. Cada uno tiene sus rituales. Debes romper tu ritual, 
  • hacer lo contrario de lo que te exige el cerebro inconsciente. Es duro,
  •  lo se. Se "enfadará" al no tener su ritual y probablemente, 
  • sin piedad te proyectará más dolor. Tienes que ser tenaz, no 
  • derrumbarte y ya verás cómo estos circuitos dolorosos cada vez 
  • serán más débiles proyectando menos dolor. Es necesario un cierto 
  • tiempo y más si llevas muchos años. Paciencia. 


¿Qué pasa si no rompes el ritual que te pide tu cerebro? Cuando gana

 el cerebro es "féliz" y como recompensa te proyecta menos dolor pero
 te exigirá cada vez más rituales( por ejemplo más fármacos, etc).



Además, si al principio necesitaba que hicieras un sobreesfuerzo para

 proyectar dolor en tu espalda, cada vez necesitará menos actividades
 que hagas para proyectar el dolor. Llegará un momento que te lo 
proyectará cuando estés tranquilamente durmiendo en tu cama. Estarás
 instaurado en un bucle infernal de dolor crónico como le pasa a 
mucha gente. 


  • No tener miedo al movimiento (kinesifóbia), hay que moverse sin
  •  temor( recuerda que hay dolor pero no hay daño). Es necesario que
  •  el fisioterapeuta te ayude a corregir patrones motores afuncionales
  •  debido al dolor y a las retracciones musculares. Tu espalda es 
  • robusta así que puedes hacer los movimientos que quieras, olvida
  •  tu salud postural excepto cuando levantes un peso considerable 
  • del suelo que tendrás que flexionar tus caderas. Demuestra a tu 
  • cerebro que no se va a romper tu espalda al hacer un movimiento.

  • Una actividad física progresiva. El deporte es vital. Libera endorfinas 
  • que son los "paracetamoles" naturales del cuerpo y, por si fuera poco,
  •  además desconecta la amígdala que es la parte del cerebro que 
  • controla el miedo. 

  • Hay veces que condicionamos el dolor ( demostrado científicamente 
  • por los famosos perros de Pavlov ) y para entenderlo os pondré un par 
  • de ejemplos: si llueve me dolerá la espalda (el dolor a causa de los 
  • cambios atmosféricos son debido a falsas creencias), si estoy un 
  • rato de pie me dolerá la espalda, etc. Si piensas que cualquier 
  • acción o situación te dolerá la espalda( por ejemplo mirar la televisión 
  • o tocar la flauta), no dudes que te dolerá. 

  • A nivel psico-social se ha demostrado que los pensamientos tóxicos
  • ( por ejemplo: ya no me curaré, siempre viviré así, la artrosis me 
  • mata, etc) y las emociones negativas( por ejemplo: la baja autoesti
  • ma, culpa, angustia, desesperanza, tristeza, ira, etc) reorganizan los 
  • circuitos nerviosos dolorosos. Así que, ¿Ya sabes? No te quiero 
  • ver triste. Aquí tienes una frase para recapacitar: el optimismo es 
  • tan esencial para nuestra supervivencia que está cableado en el
  •  cerebro (Talí Sharot: neurocientífico israelí). 

El cerebro se ha de dar cuenta que hay otro YO, que eres otra persona 
porque no le has dado sus rituales, has hecho lo contrario. Por ejemplo
 no andar encorvado, nada de fármacos, cuando quiere silla tu le das 
caminata, cuando te alzabas de la cama de lado, ya no lo haces, etc.
 ¿Tú sabrás mejor que yo?


Si el dolor se proyecta desde el cerebro las pastillas, masajes, corrientes,

 fajas, etc no sirven porque, vuelvo a repetir, que hay dolor pero no hay
daño. El tejido está bien, "sólo" hay dolor. La convicción que cuesta más 
romper es que dolor es siempre igual a daño pero, si no la rompamos no
mejoraremos.


Finalmente tu cerebro "dirá" ¿Para qué proyectar dolor si no hay ningún 
peligro? Y dejará de tener miedo.
FUENTE: 

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