Salga el sol por donde quiera primavera, primavera...

                                                                                      


Buscando y sin parar, con imaginación y buena voluntad, probando de todo para enriquecer los sentidos, el alma y vivir conscientemente,  indago y reflexiono todo lo que pasa por mi camino, mejor dicho todo lo que  Dios pone en mi camino.
Siempre con la premisa de dar más  sin pensar en recoger, sólo pensando en sembrar que la cosecha ya la recogerán otras generaciones, no importa, humanizando el entorno, el trabajo, la vida, buscado en todo la excelencia porque todo en esta vida se puede mejorar, todo se mueve y nosotros nos tenemos que adaptar a los tiempos que avanzan rápido y veloz en una vorágine de consumismo y sin disfrutar de nada.
Vivir conscientemente , disfrutando de la sencillez con humildad y dando las gracias por todo es una filosofía de vida que cuando tengas el hábito estarás encantado.
Hay que buscar la esencia en todo, buscando el porqué sin dejarnos llevar por el qué dirán, siendo siempre nosotros mismos, haciendo un entorno armonioso dónde en todo lo que hagas dejes huella.
No siempre se acierta pero si no investigas, nunca sabrás si tu idea es válida.
Es importante que creas en ti misma, en tus limitaciones, en el trabajo en equipo y en poner tu opinión, tus metas al servicio de los demás por si le pueden valer.
Siempre compartiendo arrastras a otras personas a una forma de pensar, de hacer, de reflexionar, de tener objetivos comunes buscando la calidad, que a todos nos beneficia, a pacientes, a la sociedad, a la imagen, creando una filosofía de trabajo buscando excelencia y compromiso contigo misma, que la percibas y la sientas entusiasmada para poderla transmitir, si no te entusiasmas, no lo transmites y por mucho que tu aptitud sea óptima poco consigues, tienes que poner actitud de entrega, de disfrute, de humildad, de arropar y transmitir un montón de valores humanos que van con tu persona y tienes que estar orgullosa de ellos y ser agradecido.
Vive, deja vivir y deja huella en esta vida; que irradies amor al prójimo y pongas empeño en todo lo que hagas, dejes tu marca de buen hacer, con generosidad, siempre cercano, con escucha activa en tu trabajo, tus pacientes percibirán tu esencia, que se lleven lo mejor de ti mismo, vete siempre con la cabeza bien alta, satisfecho por un trabajo realizado a conciencia con lo mejor de ti.
"El trabajo bien hecho, para satisfacción propia, la mejor recompensa".



Un abrazo, feliz domingo. Victoria Martín Egido.

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